El proyecto parte de una idea central: la poesía no es únicamente un dominio del lenguaje, sino una forma de relación sensible con el mundo. Desde esta perspectiva, se invita al alumnado a activar lo que la propuesta denomina una “larva de poeta” interior, una disposición a ser afectado por lo visible y lo invisible, por la atención, la memoria y la experiencia cotidiana. El objetivo es favorecer el despertar de una voz poética propia, vinculada al presente y al entorno.
La caja funciona como un manual de prácticas poéticas estructurado en cuatro fases progresivas, con ejercicios abiertos y flexibles que el profesorado puede adaptar al contexto del aula. Estas fases combinan escritura, oralidad, experimentación sonora, creación visual y trabajo corporal, entendiendo la poesía como un lenguaje expandido que dialoga con otras disciplinas artísticas.
Todo el material generado durante el proceso puede reunirse en una antología colectiva del centro, concebida como un archivo vivo de creación poética. En caso de realizar una presentación pública, el proyecto contempla el acompañamiento de la creadora como poeta invitada.
Entre sus objetivos están: el desarrollo de la autonomía creativa del alumnado, la ampliación de su imaginario poético, la conexión entre poesía y vida cotidiana, el fomento de la atención y la conciencia ecológica, y la relación de la poesía con lenguajes visuales, corporales y plásticos.
La caja de recursos incluye guía didáctica, tarjetones con conceptos clave, materiales para la creación de cuadernos y susurradores, cámara térmica con rollos de papel, prototipos de trabajo, instrucciones específicas y herramientas para la activación de las dinámicas en el aula.