PLANEA nace del impulso de la Fundación Daniel y Nina Carasso, y de una mirada compartida sobre el lugar que ocupa el arte en la educación. Entendemos las prácticas artísticas y culturales como herramientas capaces de activar pensamiento crítico, abrir preguntas y generar formas distintas de imaginar y narrar el mundo. Cuando el arte se incorpora a la escuela no solo como contenido, sino como forma de hacer y de relacionarse, transforma los modos de aprender, de estar juntas y de construir lo común. Desde esta perspectiva, que atraviesa el recorrido de la red desde 2018, presentamos ahora los aprendizajes de su primera etapa y el horizonte que abre una segunda fase.
PLANEA nació para tejer comunidad entre quienes sostienen la vida educativa y cultural de los territorios: docentes, alumnado, familias, artistas, mediadoras, instituciones culturales y educativas, y administraciones públicas. Su propósito ha sido activar prácticas empoderadoras que doten de mayor capacidad de acción a todas las personas implicadas, rompiendo inercias que a menudo dejan al arte relegado a una asignatura complementaria o a una actividad puntual. En estos años hemos visto cómo, cuando la escuela se abre a la colaboración con el ecosistema cultural, cambian los roles, se ensanchan los márgenes pedagógicos y aparecen formas más compartidas de producir conocimiento, en diálogo con el barrio, el paisaje, la memoria y los desafíos sociales.
La primera fase fue, en esencia, la construcción compartida de un camino. Cinco cursos de experimentación, ajuste y aprendizaje en red que han permitido comprobar que el modelo funciona, que su estructura es sólida y que su potencia transformadora crece cuando se cuidan los procesos. En este recorrido, PLANEA ha activado proyectos y metodologías que conectan ciencia y creatividad, ciudad y naturaleza, historia y futuro; y lo ha hecho en una escala significativa: 399 centros educativos, 2.480 docentes, 132 proyectos y 50.581 estudiantes han participado en la red. Esta comunidad está formada por varios territorios, en los que se trabaja con nodos coordinadores que conocen la realidad de cada lugar. Durante la primera fase, se participó en Comunidad de Madrid (Pedagogías Invisibles), Comunitat Valenciana (Consorci de Museos – PERMEA y la Universitat Politècnica de València) y Andalucía (ZEMOS98). A ellos se han unido ya Galicia (Rexenerando), Illes Balears (Es Baluard) y La Rioja (Taller en Blanco).

Ese recorrido ha generado evidencias de impacto en procesos de enseñanza y aprendizaje: aumento de la motivación del alumnado, ampliación de recursos metodológicos vinculados a prácticas artísticas, fortalecimiento del vínculo con el territorio y mejoras en la convivencia dentro de las comunidades educativas. En el seguimiento del curso 2023–2024, se subraya especialmente la capacidad de PLANEA para promover reflexión del alumnado sobre problemáticas sociales y medioambientales y para ampliar herramientas metodológicas en el aula. La evaluación, entendida como reflexión compartida y gestión del conocimiento, ha sido clave para identificar aciertos, retos y aprendizajes transferibles.
Un aprendizaje central de esta primera etapa es que la transformación no es lineal: cada centro es un ecosistema vivo, con ritmos, resistencias y oportunidades diferentes. Por eso ha sido decisiva la construcción de infraestructuras de cuidado: tiempos de diseño en colaboración entre docentes y artistas, grupos motores que sostienen los procesos, protocolos de bienvenida que protegen la continuidad ante la rotación del profesorado y una documentación constante que convierte la experiencia en conocimiento compartido. Por ello tenemos un Centro de recursos gratuitos y públicos que se ofrecen para que puedan ser adaptados por cada profesional dependiendo del público al que vayan dirigidos, así como publicaciones y podcast.

Para la Red PLANEA, la dimensión audiovisual de los contenidos no es un complemento: forma parte de una manera de contar que reconoce lo sensible, lo corporal y lo relacional como conocimiento. Documentar lo que sucede en PLANEA es también una forma de devolverlo a la comunidad y de sostener un archivo vivo que inspira a otras escuelas, instituciones y equipos docentes que buscan integrar el arte de manera transversal y enraizada en los lugares donde se desarrolla.
Con esta base, PLANEA inicia su Fase 2 bajo una idea que guía la expansión: crecer cuidando, aprender compartiendo. El crecimiento no busca sumar territorios a cualquier precio, sino hacerlo con dos principios: sostenibilidad (que los procesos duren y arraiguen) y replicabilidad (que los aprendizajes puedan adaptarse sin perder sentido). La incorporación de Galicia, Illes Balears y La Rioja abre esta nueva etapa de manera concreta.
En Galicia, el nodo estará coordinado por Rexenerando S. Coop., con trayectoria en mediación cultural, participación e innovación social; en Illes Balears, por Es Baluard Museu d’Art Contemporani de Palma, museo de referencia con una línea educativa sólida y proyectos colaborativos y transdisciplinares y en La Rioja, Taller en Blanco, que ponen el foco en la arquitectura, la cultura, el diseño y el arte, desarrollando sensibilidad artística y arquitectónica en el territorio.
En esta fase, la red seguirá desplegándose a través de modalidades complementarias: centros PLANEA, con itinerarios de tres cursos que convierten los centros en laboratorios de creación y aprendizaje; y centros colaboradores, que participan durante un curso a través de cajas de recursos artístico-educativos en formato físico (con elementos para activar en el aula) y programas de recursos creativos como puerta de entrada accesible y estimulante.

En paralelo, se abre una colaboración estratégica con el Ministerio de Cultura en la nueva línea de arte y escuela del Plan de Derechos Culturales. Esta iniciativa servirá para fortalecer el acceso a la cultura como derecho y promover prácticas culturales sostenibles y diversas: se han aprobado 16,5 millones de euros entre comunidades autónomas, con 4 millones destinados específicamente a proyectos de arte y educación para infancia y juventud. Desde PLANEA acompañamos esta línea para que los proyectos nazcan de necesidades reales de las comunidades educativas, se sostengan en el tiempo y construyan arraigo; el primer paso será una formación dirigida a personal interno de consejerías de cultura y educación que tiene como previsión concluir antes del verano de 2026, con herramientas prácticas para diseñar proyectos situados y comunitarios.
PLANEA entra así en una nueva etapa con más territorio, más comunidad y más responsabilidad. Desde la Fundación Daniel y Nina Carasso seguiremos impulsando esta red como un espacio de aprendizaje compartido y de transformación educativa y social, convencidas de que el arte amplía la escuela y, con ella, la sociedad que estamos construyendo.