Esta es una de esas noticias que nos hacen especial ilusión: gracias a los nodos, las administraciones educativas implicadas y la Fundación Daniel y Nina Carasso se suman dos nuevos territorios a la red PLANEA: La Rioja y Euskadi
En el marco de esta Fase 2, no solo hemos consolidado y afinado nuevas formas de trabajo con los centros educativos, sino que también hemos podido ampliar la red a nuevos contextos. Tras los años de prototipado, este nuevo momento está guiado por dos principios fundamentales: la sostenibilidad de lo construido y la replicabilidad de los aprendizajes generados en los distintos territorios.
Así, y después de la incorporación a principio de curso de Galicia (con Rexenerando) e Illes Balears (con Es Baluard), damos un paso más con la llegada de estos dos nuevos nodos territoriales.
En La Rioja, el nodo estará coordinado por Taller enBlanco, un territorio con el que ya habíamos explorado una colaboración en los últimos años con el CRIE (Centro Riojano de Innovación Educativa) y el Festival Concéntrico. Este recorrido compartido ha permitido generar confianza, conocimiento del contexto y sentar unas bases sólidas para desplegar ahora un trabajo más estructural, en diálogo con agentes educativos y culturales locales.
Taller enBlanco es una asociación cultural nacida en Logroño que trabaja para acercar el arte y la cultura a su entorno. Desarrollan talleres en centros educativos, visitas, exposiciones e intervenciones en el espacio público, además de colaborar con distintos agentes culturales dentro y fuera de su territorio. Su práctica se caracteriza por generar proyectos que conectan comunidades, disciplinas y contextos, reforzando el tejido cultural local.
En Euskadi se incorpora Artaziak, una cooperativa de iniciativa social que trabaja en el ámbito de la educación artística y la mediación cultural. Impulsan procesos de aprendizaje en los que las prácticas artísticas funcionan como herramientas para compartir, construir y transformar saberes, entendiendo la educación como un espacio de intercambio y diálogo. Su enfoque parte de la diversidad cultural y fomenta el pensamiento crítico con el objetivo de contribuir a transformaciones sociales, políticas y culturales.
Como en procesos anteriores, la incorporación de estos territorios es el resultado de un trabajo previo de análisis, escucha y diálogo con agentes clave, que permite identificar necesidades, oportunidades y formas de adaptación específicas. El objetivo no es replicar modelos cerrados, sino activar procesos que se construyan desde cada contexto, como en este caso, gracias a la colaboración de los Departamentos de Educación y de Cultura del Gobierno Vasco.
Esta Fase 2 también supone una evolución en la gobernanza de la red, reforzando las dinámicas de acompañamiento entre nodos, el trabajo distribuido y la construcción colectiva de conocimiento. Seguimos, así, consolidando un ecosistema donde cada territorio aporta, aprende y transforma el conjunto.