Un curso más los programas de la red se han expandido por aquellos centros han querido sumarse como centros PLANEA e incorporar las prácticas artísticas en el aula.
Durante este curso, acompañados por creadoras locales, cada centro de la Comunitat Valenciana ha explorado su propio contexto desde metodologías diversas, que van desde la edición colectiva y la arquitectura, hasta la fotografía o la narración visual.
En muchos casos, los proyectos han funcionado como primeras semillas: investigaciones abiertas que seguirán creciendo el próximo curso, como los murales aún por realizar en La Coma, del proyecto Pintar un paseo (de Alba Boscà), o los cuentos ilustrados que se imprimirán en septiembre en el CRA Terra de Riuraus, para el proyecto Fem un conte (de Helga Ambak)
Por su parte, Aula a l’ombra (de Javier Molinero) desarrollado en el CEIP Santa Teresa ha transformado el patio escolar en un espacio de exploración creativa. A través de estructuras móviles de sombra hechas con madera reciclada, el alumnado ha estado reflexionando sobre el crecimiento humano y vegetal mediante actividades artísticas adaptadas a cada etapa educativa.
Por último, en el proyecto Fotos cocinadas a fuego lento (de Fotolateras), ha convertido la fotografía en una herramienta de creación colectiva y reflexión crítica. A través de cámaras estenopeicas construidas por el propio alumnado, han trabajado sobre la imagen, la memoria y el territorio, finalizando con una gran imagen colectiva.