Recurso artístico-educativo para activar el terr desde la escuela rural.
Surge de la premisa de que la educación, ante la crisis climática, debe ser un proceso de reconocimiento y cuidado del entorno inmediato, transformando el paisaje de la escuela rural en un recurso pedagógico y artístico de alto valor.
Al situar el aprendizaje en el territorio habitado, la naturaleza se convierte en un objeto de responsabilidad directa y cotidiana.
Este se asienta en el concepto de Tercer Paisaje de Gilles Clément, que invita a mirar las periferias escolares como refugios de conocimiento. Esta perspectiva fue vital en el CEIP Cervantes de Algemesí tras la DANA de 2024, donde la propuesta artística funcionó como un acto de reparación emocional para redescubrir la vida tras el shock. Metodológicamente, el recurso une observación, ciencia y práctica artística en tres fases diferenciadas que comienzan con la deriva o recorrido consciente para la recogida respetuosa de restos naturales. Continúa con la contextualización mediante un manual de aprendizaje que vincula información científica, herramientas digitales y la técnica del frottage como registro sensible, y culmina con una instalación donde los hallazgos se introducen en zonas comunes de la escuela.